BBVA y CaixaBank se han convertido en los grandes aliados del capital riesgo para financiar los movimientos de sus empresas en España. La actividad de estas compañías se ha mantenido firme a pesar de la zozobra mundial desatada tras la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca y son los que más partido le han sacado.
DC Advisory y Houlihan lo atestiguan. Los dos bancos de inversión siguen al milímetro la actividad del private equity en España y ambos constatan el liderazgo de BBVA y CaixaBank en la primera mitad de 2025.
El recuento de DC Advisoryda a BBVA 22 operaciones financiadas en seis meses. CaixaBank está en 21, pero en progresión al alza a lo largo del año y con una clara victoria en el segundo trimestre. Houlihan habla de un empate a 17 en el primer semestre.
Opacidad
Las diferencias se deben a que el mercado es opaco. El capital riesgo suele rehuir las empresas cotizadas, a no ser que sea para sacarlas de Bolsa o como inversor minoritario, y en España la gran mayoría de sus posesiones son compañías de tamaño medio que no están obligadas a dar explicaciones de sus actuaciones. DC Advisory y Houlihan rastrean las operaciones de este último grupo y, además, cada uno tiene criterios diferentes para adjudicar las transacciones a cada prestamista.
En lo que coinciden ambos es en que BBVA y CaixaBank han hecho un esfuerzo para potenciar su negocio con el capital riesgo, una actividad en la que Santander era el líder indiscutible hasta hace muy poco.
BBVA ha redoblado su presencia desde que lanzó la opa sobre Sabadell y sus resultados se convirtieron en el foco de atención de todo el mercado. CaixaBank ha ganado en implicación desde que la normalización de la política monetaria lo ha obligado a buscar fuentes extra de rentabilidad para sus cuentas.
Todo ello porque financiar las operaciones del capital riesgo tiene premio. Las empresas en las que participan hacen más operaciones que las compañías tradicionales y pagan más por los préstamos porque tienen un riesgo mayor o porque piden estructuras de crédito a medida o con plazos más largos.
Los bancos cuentan con la ventaja de que estas empresas son en muchos casos clientes de su banca comercial, así que apelan a la información cruzada para valorar el perfil crediticio y reducir el riesgo.
Compañías de Portobello, MCH, Miura, Corpfin o Investindustrial han salido airosas de la prueba. BBVA y CaixaBank les han dado financiación en lo que va de año.
Santander y Sabadell
Santander también ha estado muy activo, aunque los datos de DC Advisory y Houlihan difieren mucho en este caso. El primero le da 21 operaciones en el primer semestre desde el banco y otras dos con su fondo de préstamo directo, Tresmares, pero el segundo solo le computa siete, uno de sus peores registros históricos.
Hay más consenso con Sabadell, que en 2023 disparó su participación con el capital riesgo gracias al fichaje de un nuevo equipo especializado en este tipo de financiación, pero que este año ha frenado en seco. Ha hecho 10 financiaciones, según DC Advisory, y siete, según las cuentas de Houlihan. Bankinter tiene cinco y tres, respectivamente.
Los cinco bancos han repartido su dinero casi a partes iguales entre préstamos para comprar compañías y refinanciaciones, después de que las adquisiciones hayan cedido cuota en el primer semestre.
Las políticas de Trump han dado un golpe a los movimientos corporativos en todo el mundo y los del capital riesgo español no han sido una excepción. Pero las refinanciaciones han acudido al rescate. El nuevo entorno de tipos ha ayudado.
«Es probable que el aumento de la actividad de refinanciación se deba a la mejora de las condiciones del crédito, incluyendo precios más bajos y una mayor disponibilidad de apalancamiento», señala Houlihan.
También ha habido más competencia. Los fondos de préstamo directo alternativos a la banca se han reforzado en el mercado de financiación al capital riesgo, tanto en las operaciones más convencionales como en las más heterodoxas.
«Observamos un creciente interés por parte de los inversores institucionales en conceder préstamos en igualdad de condiciones con los bancos», apunta DC Advisory. «La financiación sénior de los bancos sigue siendo dominante, pero la cuota ha caído y eso sugiere una diversificación gradual de los tipos de prestamistas», añade Houlihan.
