Una de las infraestructuras que forma parte del legado de la Exposición Universal de 1992 saldrá del deterioro y abandono a comienzos de 2026. La Gerencia de Urbanismo ha adjudicado las obras de restauración y acondicionamiento de la Pasarela del Lago, la antigua pasarela de la Isla de la Cartuja que fue construida entre los años 1989 y 1990 para este evento sobre el lago en el que se localizó el Pabellón de España. Esta resolución forma parte de los acuerdos de la Comisión Ejecutiva de Urbanismo de este miércoles. Los trabajos, que durarán dos meses, finalizarán entre febrero y marzo del año que viene, tras una inversión de 71.242 euros. Una vez culminados, la pasarela lucirá plenamente recuperada.
Esta actuación se llevará a cabo debido a las patologías y deterioro general que sufre la pasarela. Según el Ayuntamiento, la suma del paso del tiempo y su exposición a la intemperie han hecho que se encuentre en un estado actual de deterioro que el Gobierno de José Luis Sanz pretende revertir con esta intervención.
Según describen fuentes municipales, la estructura portante del tablero presenta una clara decoloración del pigmento de la pintura, además de patologías de oxidación en los puntos más bajos y pintadas vandálicas. La decoloración de la pintura también se detecta en la barandilla metálica del borde del tablero, donde es palpable también la degradación total de la capa de revestimiento. Por otro lado, los soportes de hormigón del mástil o pila y del tirante están también deteriorados en sus revestimientos, así como se encuentran en muy mal estado los nervios de la parte inferior del tablero metálico, que han perdido la capacidad mecánica debido a las filtraciones de agua por las claraboyas.

Vista desde la pasarela del antiguo lago de la Expo’92 / Jorge Jiménez
Esta estructura corresponde a un puente colgante de 72,60 metros de longitud y 21 de anchura, y con dos apoyos intermedios que conforman un vano central y dos laterales. Su estilo se diferencia del de las otras pasarelas construidas para cruzar el canal artificial norte-sur que posibilitaba el acceso de embarcaciones desde la Dársena del Guadalquivir hasta el lago.
La intervención en la pasarela
El proyecto supondrá intervenir sobre la superficie de acero para limpiarla en profundidad y recubrirla con dos capas de poliuretano acrílico. Igualmente, se actuará sobre la superficie de hormigón de los soportes, que sumará también la aplicación de un revestimiento de protección, así como un tratamiento antigrafiti.
En el mismo sentido, se tratará la barandilla metálica. Por último, se repararán los nervios de acero de la estructura metálica del tablero, donde está previsto sustituir las chapas metálicas corroídas por otras de las mismas características y dimensiones, y se intervendrá sobre las claraboyas para evitar las filtraciones.

El Canal de la Expo, pendiente de su recalificación
Además de la intervención en la Pasarela del Lago, el Canal de la Expo sigue a la espera de su recalificación. El Ayuntamiento de Sevilla tenía previsto dar luz verde el pasado julio al convenio con la Junta de Andalucía necesario para poder recalificar los terrenos del Canal de los Descubrimientos, pero este trámite administrativo aún no se ha llevado a cabo por parte del Consistorio, y podría ocurrir en el próximo pleno, antes de que acabe el año. Un paso que permitiría culminar el cambio de uso de 22.000 metros cuadrados de terrenos de servicios avanzados a 18.000 de terciarios de este espacio.
Con esta nueva calificación, se podrán levantar nuevas oficinas y también otro tipo de establecimientos, como hoteles, algo que la oposición tildó como «pelotazo urbanístico», mientras que el alcalde aseguraba que se podía limitar el espacio destinado al turismo. Hay que tener en cuenta que los terrenos de servicios avanzados (la calificación anterior) engloba las actividades basadas fundamentalmente en nuevas tecnologías, cuyo objeto de producción es el manejo de información, el desarrollo y producción de sistemas informáticos, audiovisuales y otros similares, cálculo y proceso de datos, y, en general, actividades de investigación, desarrollo e innovación, así como servicios empresariales cualificados en un entorno adecuado, según define la propia Gerencia de Urbanismo.
