Este nuevo encargo es plurianual y aporta estabilidad al equipo que gana más peso en el proyecto europeo
La ingeniería sevillana Skylife se ha hecho con un tercer contrato del programa Eurodrone de Airbus, la aeronave no tripulada que el constructor aeronáutico ha diseñado junto a los gobiernos de Francia, Alemania, España e Italia para el rearme de sus fuerzas armadas. La firma fundada por la ingeniera María Ángeles Martín amplía su colaboración en el área del sistema de carga de software de los equipos de aviónica.
«Este nuevo contrato es el resultado de una larga línea de colaboración, porque nosotros empezamos hace 14 años trabajando con Airbus, en algo parecido, que son las herramientas de carga de software en el A400M. Para nosotros son sistemas muy familiares», explica en declaraciones a ABC. «Trabajamos en utilizando normativa de software embarcado, que es muy crítica, muy compleja, pero gracias a todo ese conocimiento durante todos estos años hemos ido ganando licitaciones», indica
«Esta es la tercera y ha sido una competición muy reñida porque se lo hemos disputado a una empresa alemana y al final nos la hemos traído nosotros», continúa Martín. Skylife se ha puesto por delante «por conocimiento técnico, no tanto por tamaño, que no lo tiene todavía, pero sí el conocimiento», recalca. El contrato es realmente interesante porque es plurianual, lo que garantiza estabilidad y carga de trabajo a la firma.
«Esta es la tercera licitación que ganamos y ha sido muy reñida porque la querían muchas empresas»
María Ángeles Martín, CEO de Skylife
El Eurodrone es un ambicioso proyecto europeo que se desarrolla bajo la dirección de la agencia internacional de armamentos OCCAR. El objetivo es dotar a Europa de su propio sistema aéreo no tripulado (UAS) tipo MALE (Medium Altitude Long Endurance) diseñado para volar en espacio aéreo no segregado.
La aeronave se proyecta como una plataforma de diez toneladas de peso y una envergadura de 26 metros, con una longitud de 16 y una altura de seis. Unas dimensiones que superan a los actuales cazas de combate Eurofighter o F-18. De hecho, supone ya una importante carga de trabajo para las factorías de Airbus en Andalucía. Concretamente Cádiz está fabricando piezas pequeñas que luego se ensamblarán en Sevilla para crear componentes más grandes.
Actualmente el proyecto está en fase de prototipo y sobre el mismo pesa la duda de algunos de los socios como Francia que ha decidido no destinar recursos económicos para seguir avanzando. No obstante, los planes siguen adelante y, al menos, esta fase de prototipo se va a completar.
Fuente: ABC de Sevilla
