Santander y BBVA han salido indemnes del trimestre negro en banca de inversión provocado por la guerra arancelaria del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Las dos entidades han conseguido ingresos y beneficios récord en sus divisiones de banca mayorista en la primera mitad del año. El crecimiento internacional ha sido clave.
Las circunstancias no han sido fáciles. «Un entorno altamente volátil y de gestión compleja de riesgos«, resume BBVA. «Los mercados estuvieron prácticamente cerrados durante ocho semanas tras el Día de la Liberación«, recordó a los analistas el consejero delegado de Santander, Héctor Grisi, en su último encuentro con ellos.
El efecto se ha visto en el segundo trimestre. Eso ha provocado que el periodo de abril a junio retrocediera frente al de enero a marzo, pero no ha impedido que el semestre en su conjunto fuera el mejor que han vivido las dos entidades. Santander Corporate & Investment Banking (CIB) eleva un 9,2% sus beneficios, hasta los 1.534 millones de euros. BBVA CIB lo hace un 15,4%, hasta 1.553 millones.
Fichajes
Santander y BBVA han gastado mucho dinero en crear un negocio de banca de inversión internacional y con presencia en los grandes centros financieros mundiales. Los dos han fichado en sus principales rivales y se han fortalecido especialmente en Estados Unidos y Reino Unido.
Están pagando por ello, porque los costes están al alza. Son un 5,1% mayores en Santander y un 10,8% en BBVA. Pero el crecimiento que han conseguido con esta estrategia ha compensado el incremento de los gastos y de las nóminas, y también los ha protegido frente a la crisis de la banca de inversión.
«A pesar del complejo escenario que atraviesan los mercados globales de renta variable, condicionados por la incertidumbre geopolítica, la volatilidad y las diferencias en valoraciones, la actividad de M&A [fusiones y adquisiciones] ha mostrado un fuerte dinamismo, con un incremento muy significativo de los ingresos en el primer semestre del año», destaca BBVA.
«Nuestro negocio cuenta con una buena diversificación por línea de negocio, geográfica y por tipo de cliente, que nos ayuda a amortiguar los potenciales impactos de los riesgos procedentes de cualquier mercado o sector específico y brindar un mejor apoyo a nuestros clientes», explica Santander. «Esto cobra mayor relevancia en un entorno como el actual, caracterizado por tensiones geopolíticas y volatilidad en los mercados», añade.
Santander tiene dos prioridades en su estrategia de banca de inversión: crecer en Estados Unidos y en los negocios basados en comisiones. El país norteamericano ha sido la pieza fundamental de los resultados del primer semestre «Hemos incrementado la penetración de nuestros clientes en EEUU. Como resultado, estamos ganando cuota de mercado y roles más relevantes en un mercado más débil», asegura el banco.
A la vez, las comisiones están incrementando su peso en los ingresos. Mientras que el margen bruto de 4.354 millones supone una mejora del 4,2%, los ingresos por comisiones ascienden un 5,7% y llegan a 1.353 millones.
Duplicar el tamaño
BBVA pretende duplicar el negocio de su banca de inversión en cuatro años. Es la meta que acaba de marcarse la entidad. Su camino es «afianzar la presencia en regiones clave como Estados Unidos, Reino Unido, Europa, Asia y Brasil» y consolidar «su posicionamiento como socio estratégico» de los clientes, afirma.
Lo hará especialmente con los clientes institucionales y a través de la especialización sectorial. El banco ha dado un giro para abrir su tradicional cobertura a empresa y extenderla también a inversores institucionales, entidades públicas, fondos soberanos y de pensiones. Está logrando crecimientos de ingresos del 30% en este último frente, casi el doble que con los clientes corporativos.
Eso también está impulsando la facturación por comisiones de BBVA CIB. Suben un 9,9%, hasta los 669 millones de euros, aunque en su caso crecen más los ingresos por intereses, que son los que impulsan un 12,5% el margen bruto, hasta alcanzar los 3.194 millones.
Las expectativas de los dos bancos son positivas para la segunda mitad del año. El Día de la Liberación y el cierre posterior de los mercados han dejado huella, pero eso mejorará la comparación. «Nos ayuda porque creemos que no se repetirá nada parecido en el segundo semestre», vaticina el consejero delegado de Santander.
