Mapfre y Abante han cerrado su fondo de biometano, Mapfre Energías Renovables II, con una inversión de 102,6 millones de euros, por encima de su objetivo de 100 millones.
El producto ha captado 20 millones aportados por el ICO mediante fondos europeos Next Generation.
Mapfre ha invertido otros 20 millones y el resto se distribuye entre 146 inversores institucionales y de banca privada. Abante ha aportado un 1% de la captación total.
El fondo, que cuenta con IAM Carbonzero como asesor, busca ahora financiación para elevar los 102,6 millones recogidos entre los inversores hasta 250 millones.
Trabaja también en la incorporación de nuevos proyectos de biometano para completar su cartera, que cuenta ya con 13 iniciativas: Extremadura (6), Castilla y León (4), Madrid (1), Cataluña (1) y Andalucía (1).
A mediados de año comenzará la construcción de los primeros proyectos. Lo previsto es desarrollar de entre 20 y 25 plantas en España en un periodo de cinco años, lo que pretende generar un total de 70 puestos fijos y 240 puestos indirectos de trabajo.
El fondo de biometano (biocombustible verde obtenido a partir de residuos animales y vegetales que se puede inyectar a la red de gas natural), «sirve de apoyo a la España vaciada y a zonas agroganaderas con las que Mapfre tiene conexiones», afirma Elena Gamonal, subdirectora de Inversiones en Infraestructuras y Renovables de la aseguradora.
La rentabilidad esperada es de hasta el 15% en 15 años.
