Esta ingeniería sevillana prepara el siguiente salto que es convertirse en fabricante de las herramientas que diseña para clientes como Airbus y el Ministerio de Defensa
Hace años que María Ángeles Martín (Sevilla, 1971) habla de tú a tú con los grandes constructores aeronáuticos. Skylife, la empresa que fundó en 2011, se ha colocado entre los proveedores directos de Airbus, Boeing y Safran. A pesar de que aún tienen una configuración de pyme, su liderazgo en el sector es indiscutible y por eso fue reconocida por la asociación de mujeres directivas With que este año celebra en Sevilla su gala anual.
El equipo lo forman más de 70 personas y está creciendo al mismo ritmo que los contratos que logra captar. Recientemente ha firmado los dos más importantes de su trayectoria: la tercera licitación para el proyecto Eurodrone de Airbus, que es plurianual y la provisión de sistemas de autodefensa Sileme para el Ejército español. El siguiente salto será la industrialización de los equipos que diseñan, un paso necesario que va a transformar por completo esta pequeña ingeniería que se hace grande.
-Se ha convertido en la referencia andaluza de With, la asociación de mujeres líderes que la reconoció en 2023 como una de las directivas más destacadas de España.
-Fue una sorpresa, yo no las conocía entonces, pero me llamaron y me dieron ese reconocimiento en Bilbao. Fue un acto precioso, pero lo mejor es que descubrí una red real de mujeres que son líderes en distintos ámbitos. La mayoría son directivas, CEO, fundadoras de firmas muy importantes. En el grupo ya tenemos cierta edad, estamos entre 45 y 50 años y todas con mucha experiencia que utilizamos para ayudarnos las unas a las otras. Se plantean situaciones como la manera de afrontar grandes contratos o cómo asumir un concurso de acreedores. Vemos qué problemas han tenido, cómo han atajado determinadas situaciones. Me hubiese encantado tener una red así hace diez o quince años para consultar y aprender de su experiencia.
-Skylife se ha enfocado mucho en el mundo de la defensa. Sorprende porque, a priori, parece un sector muy masculinizado.
-Lo es. Es un mundo muy masculinizado. En mi caso particular, que vengo del ámbito militar no es desconocido porque soy hija y nieta del cuerpo; mi padre fue coronel y piloto y mi abuelo, general. Es un ambiente que conozco porque me crie con esa educación militar. Nosotros nacimos como una spin off de la Universidad Sevilla, muy especializada en el sector aeronáutico. En el año 2018 nos trasladamos a la isla de la Cartuja y fue un acierto porque fue antes de la pandemia y eso nos permitió diversificar y aplicar nuestra tecnología en otros sectores. A partir de ese momento empezamos a trabajar con el sector naval, de la mano de Navantia, con defensa, con energía,…
-¿Por ahí ha venido el crecimiento?
-No solo el crecimiento, la diversificación que ha sido clave. Al tener esa diversificación hemos llegado a sectores como la defensa porque aplicamos altos estándares de calidad. La normativa aplicable en este ámbito es muy estricta, muy compleja. Hacemos equipos electrónicos embarcados. Eso significa que van directamente en el avión o en el barco, son equipo de alta potencia.
«Llevamos 14 años desarrollando simuladores para Airbus y desde 2018 trabajamos para el sector de defensa»
-¿Cuáles han sido sus principales proyectos?
-Llevamos 14 años desarrollando los simuladores virtuales de Airbus Defence and Space. Hemos hecho el del C295, el del A400M y el del tanquero (A330 MRTT). Hacemos sistemas de aviónica y tenemos otras herramientas digitales que aplicamos en la industria.
-¿Así nació Sileme, la otra división de la empresa?
-Así nació Sileme. Es una tecnología que desarrollamos desde cero y que nos permite localizar a través de GPS objetos y personas. Fue precisamente una necesidad de Airbus, que tenía dificultad para encontrar las herramientas dentro de un avión. Cuando se está en fase de montaje es fácil que se extravíen y eso hace que se pierda mucho tiempo porque no se puede dejar dentro de la aeronave. A veces hay que desmontar para asegurarse de que no está ahí. Sileme permite posicionar, localizar en interiores y en entornos metálicos. Empezó siendo muy interesante para la propia industria y luego lo empleamos en personas. Después de desarrollarlo, vimos la oportunidad de industrializar la tecnología, nosotros construimos nuestros sistemas y lo hemos hecho gracias a la aportación de Iturri. Ellos tienen el 15% de esta sociedad.
-Han logrado captar la atención del Ministerio de Defensa con el que han firmado un contrato para proveer al Ejército de esta tecnología.
-Justo el año pasado superamos ese punto de inflexión y de crecimiento. Hicimos muchas pruebas de concepto, tanto en defensa como en el ámbito civil y hemos visto que tiene muchas aplicaciones. Es una tecnología dual que puede salvar vidas. Ese es nuestro objetivo. La idea es que con esa tecnología podamos localizar bomberos dentro de un incendio. O imagínese cuando hay una catástrofe como la dana, que el personal de la UME, de emergencias o la de Cruz Roja tienen que entrar con vehículos en lugares de riesgo y se pierde su localización. Pero con esta tecnología hacemos un despliegue de las balizas y colocamos un tag a cada persona para tenerla siempre monitorizada y saber dónde está en tiempo real. Ahora lo estamos probando con bomberos.
-¿Y cómo está resultando la experiencia?
-Ya hay tres unidades de bomberos a nivel nacional que están probando la tecnología. Iturri y nosotros estamos trabajando con ellos y vamos obteniendo buenos resultados porque hemos conseguido que nuestro producto no pierda la señal en ningún entorno por complejo que sea.
-Son también un proveedor de referencia de Airbus. Acaban de firmar el tercer contrato para el Eurodrone, que está en fase de prototipo.
-Bueno, este nuevo contrato es el resultado de una larga línea de colaboración, porque nosotros empezamos hace 14 años trabajando con Airbus en una herramienta de carga de software para el A400M. Ya son herramientas que conocemos, que nos son muy familiares. Trabajamos utilizando la normativa de software embarcado que es muy crítica, muy compleja y gracias a todo ese conocimiento estamos ganando licitaciones europeas. Esta es la tercera y quedamos finalistas junto a otra empresa alemana que era más grande, pero nos la trajimos a Sevilla.
«Estamos en un momento de crecimiento y dentro de diez años veo a Skylife fuerte, salvando vidas y aportando a la sociedad»
-El Eurodrone está generando mucha carga de trabajo en Sevilla, la planta de Airbus de Tablada ensambla componentes para los primeros prototipos y ha supuesto para ellos un salto tecnológico.
-Es un proyecto muy importante y en Andalucía estamos teniendo protagonismo. Nosotros desarrollamos la herramienta de carga de software en los sistemas. Para entenderlo hay que pensar que un avión no es sólo una plataforma que vuela, sino una red de computadores. Tenemos muchos sistemas electrónicos que tienen un hardware y un software y ese software es crítico porque es lo que gobierna en la navegación. Nosotros diseñamos la herramienta para que ese volcado de información en los equipos sea de calidad y fiable.
-¿Cómo se puede pasar de ser una startup a convertirse en un proveedor directo de un gigante como Airbus?
-Con mucho esfuerzo y manteniendo un nivel de excelencia gracias a un buen equipo, porque hablamos de un cliente muy exigente. Aquí tenemos ingenieros que son brillantes, la mayoría de ellos son andaluces, porque estamos aquí en Sevilla y ofrecer estas oportunidades es una forma de retener nuestro talento. Tenemos una formación continua, asumimos proyectos europeos, de investigación, formamos parte de consorcios internacionales.
-El siguiente salto es la industrialización de la tecnología que diseñan. ¿Cómo va ese nuevo reto?
-En ello estamos y me encantaría que se pudiese hacer desde aquí, desde Andalucía; pero la industrialización supone una inversión muy grande. Hablamos de fabricar balizas, transmisores, receptores. Hay electrónica que hay que fabricar, hay que validar y hay que montar y supone un cambio radical con lo que venimos haciendo hasta ahora. Nos hemos visto un poco desamparados para poder dar este paso, no hay demasiadas ayudas públicas ni acompañamiento para llevarlo a cabo.
-¿Le va a obligar esto a buscar un socio industrial para para producir los equipos?
-Justo ahora estamos en esa fase. Tenemos una ronda abierta y hay varios interesados para entrar en nuestra sociedad, aunque de momento es confidencial. Mi mayor deseo es que todo se haga desde aquí y todo este conocimiento se quede aquí y nos ayude a crecer en nuestra tierra o al menos que se mantenga a nivel nacional.
-Aertec se vio en una situación parecida con los drones Tharsis y terminó vendiendo la división a Indra para que el proyecto pudiera adquirir toda la dimensión. ¿Podrían seguir el mismo camino?
-Es diferente. No nos plateamos vender la compañía. A mí me gustaría incorporar un socio industrial que nos ayude a escalar la tecnología y hacerla crecer. Ir de la mano de alguien que tenga experiencia en industrialización, pero que todo siga bajo el paraguas de Skylife.
-Actualmente son un equipo de más de 70 personas, van a ampliar las instalaciones de forma temporal con una nueva nave en Mairena del Aljarafe. ¿Cómo ve la empresa en cinco o diez años?
-Nos hemos visto obligados a buscar un espacio extra y hemos cogido una nave de 1.000 metros en el Polígono Pisa, pero eso también se nos va a quedar pequeño, me temo. Estamos en un momento de crecimiento y dentro de diez años veo a Skylife fuerte, salvando vidas y aportando a la sociedad. Queremos seguir creciendo con Sileme y encontrando más aplicaciones de uso, no sólo para los bomberos o los soldados del Ejército, también para trabajadores de refinerías que tienen que operar en ambientes que son tóxicos u hostiles y que entran sin móviles porque no pueden usar dispositivos en esas condiciones.
-¿Están notando el aumento de los fondos para el rearme que están asumiendo los países europeos?
– Todavía no, al menos al tejido productivo del que formamos parte no ha llegado. Quizá a empresas como Indra sí, pero a la cadena de suministro está llegando muy lentamente. Nosotros trabajamos para el sector de defensa desde 2018 y estamos viendo mucha capacidad en Andalucía y en España, donde hay un talento estupendo, gente muy valiosa que está aportando a la defensa de su país.
Fuente y acceso a la vídeo de la entrevista: ABC de Sevilla
