- Argenia Ingeniería y Arquitectura ha forjado su crecimiento en la capacidad técnica multidisciplinar de su equipo, con 150 profesionales, aplicada a realizar fábricas, hospitales, museos, hoteles, centros comerciales y edificaciones tan singulares como la sede de la Comisión Europea en Sevilla
«Esta es una empresa en la que la mayor parte de sus trabajadores han hecho carrera profesional con promoción interna tras comenzar como becarios. La mayor parte de los logros se basan en cómo se hace cantera y se potencia el talento, trabajando con el criterio de comprometernos de tal manera en aportar soluciones al cliente que nos ha permitido que todos quieran contar de nuevo con nosotros». Así define José Malavé, CEO de Argenia Ingeniería y Arquitectura, la viga maestra de esta consultora, que ha alcanzado la cifra de 150 profesionales en plantilla. Y en la que él es ejemplo de lo que predica. Porque fue el primer becario contratado por esta empresa, fundada en 2002, y no solo ha llegado a liderar su gestión sino que además es accionista con el 30% de su capital.
Una de las fortalezas de Argenia es la capacidad multidisciplinar para hacer ingeniería de instalaciones, ingeniería de estructuras, ingeniería de sostenibilidad, y arquitectura, con el fin de ofrecerle al cliente todo lo necesario para un proyecto de edificación. En Sevilla tienen 100 trabajadores, en sus departamentos de obra civil, retail, instalaciones, estructuras, licitaciones, arquitectura, modelado en 3D, etc. En Madrid tienen oficina desde 2018, con 8 personas.
Los socios fundadores fueron José Antonio Morales Galdeano y Enrique Rodríguez Gordo. Se habían conocido estudiando la carrera de Ingeniería Industrial en la Universidad de Sevilla, trabaron amistad, y años después, teniendo cada uno su trabajo, decidieron crear en paralelo su empresa, enfocada inicialmente en ingeniería de instalaciones para centros comerciales o para industrias.
José Malavé, nacido hace 48 años en Valverde del Camino (Huelva), también realizó dicha carrera de ingeniería. Recuerda que «otra compañera del equipo inicial, Raquel Colino Ariza, que también entró como becaria, ahora es directora técnica del departamento de desarrollo de retail».
En 2004, José Antonio Morales se quedó como socio único. Tal como nos indica José Malavé, «en 2007 nos ofreció entrar como socios a mí y a Manuel Sánchez, otro compañero que entró con beca meses después que yo. Y los dos aceptamos. En 2010 Manuel Sánchez se fue, y nos quedamos José Antonio y yo. Actualmente, él tiene el 70% de las acciones y yo el 30%».
Flexibilidad en el horario de trabajo
Para favorecer la conciliación, han establecido un horario en el que se puede entrar entre las 7:00 y las 9:00, y salir entre las 14:00 y las 17:00. El cómputo de horas solo se mide mensualmente, cada persona tiene flexibilidad a sabiendas que el objetivo es garantizar la producción fijada. Puede trabajar cada día un mínimo de 6 horas y un máximo de 9, incluyendo opciones de teletrabajo.
José Malavé asegura que «tenemos una buena combinación de seniors y de jóvenes. Hay un equilibrio sano: si te implicas en la empresa, la empresa se implica contigo. Estamos en un sector con un grave problema de falta de mano de obra especializada. Y las grandes consultoras y constructoras tienen más capacidad para ofrecer sueldos altos. La continuidad con nosotros es muy elevada, eso es señal de que hay oportunidades de crecimiento profesional y buen ambiente».
Los socios fundadores fueron José Antonio Morales Galdeano y Enrique Rodríguez Gordo. Se conocieron estudiando la carrera de Ingeniería Industrial en la Universidad de Sevilla
Su cantera se nutre sobre todo de acuerdos con varias universidades, «tenemos entre 15 y 20 estudiantes con contrato en prácticas, y a los que demuestran cualidades a los 6 meses se les hace un contrato indefinido. Con nosotros todo el mundo está en plantilla, no tenemos falsos autónomos«.
Argenia alcanzó en 2025 una facturación total de 6,5 millones, «queremos culminar el ejercicio 2026 llegando a 7,8 u 8 millones de euros. Nuestro crecimiento es sostenido y poco pronunciado, y es el que queremos seguir teniendo. José Antonio Morales nos inculcó arropar al máximo al cliente. Y si crecemos mucho eso se puede perder».
Sobrevivir a la crisis emprendiendo en Perú
El periodo más crítico en la historia de Argenia fue evitar que desapareciera durante la fortísima crisis de 2007 a 2012. Un ejercicio de supervivencia, con muy poca carga de trabajo. Confiesa José Malavé que «estábamos al límite, y en 2012 decidimos probar fortuna en Perú y abrimos oficina en Lima. Era un país con menos presencia de empresas extranjeras, tenía estabilidad económica y seguridad jurídica. Fue un acierto. Me trasladé a vivir allí, y estuve siete años. Hoy en día es una delegación muy sólida, con más de 40 compañeros, y abarca toda Latinoamérica».
Uno de sus primeros proyectos emblemáticos en Latinoamérica fue realizar el paso de fronteras y aduana El Amatillo, entre Honduras y El Salvador. Muy enfocado a logística de mercancías, es el primer recinto aduanero con el que se ha implementado en Latinoamérica un nuevo modelo de control y facilitación del comercio. «Ganamos el proyecto con la constructora portuguesa Gabriel Couto, la buscamos para presentarnos juntos. Es un proyecto muy singular, y en plena selva«.
En Perú, Argenia ha realizado varios hospitales para el grupo sanitario privado Aviva, numerosos centros comerciales, y participó con IDP en el Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia, ubicado en Lima. Otro proyecto importante, ya finalizado, en el que participó, es el nuevo aeropuerto internacional Jorge Chávez, en la ciudad de Callao. «En la torre de control formamos parte de la unión temporal de empresas con Acciona y Ferrovial, y en la terminal de pasajeros son Sacyr. Además, hicimos muchas naves logísticas para la operadora que gestiona el aeropuerto».
Kuwait es otro de los países donde más han intervenido. «Empezamos en 2016 porque habíamos comenzado a colaborar con el estudio AGI Architects. Al principio, contaron con nosotros para viviendas, tanto en edificios altos como villas de lujo. Y después en dos proyectos muy singulares: un hospital para trasplantes, con 30.000 metros cuadrados de superficie, con un nivel de tecnología médica y confort de hotel de cinco estrellas gran lujo; y un enorme centro comercial con 250.000 metros cuadrados de superficie, edificado en pleno desierto, y que incluye no solo todo tipo de instalaciones para ser autosuficiente, sino además hasta viviendas para los trabajadores».
Realizaciones emblemáticas en Sevilla
En Sevilla, además de otros trabajos en marcha, están involucrados en tres proyectos de relevancia para la ciudad: la sede permanente del Centro de Investigación de la Comisión Europea; la profunda remodelación y modernización del Museo Arqueológico, y la transformación del complejo de edificios Campus Palmas Altas que promovió Abengoa como su sede central cuando la multinacional sevillana estaba en su apogeo, y que tras su colapso empresarial fue adquirido por el Gobierno andaluz para su uso como eje de toda la actividad judicial en Sevilla.
El estudio encabezado por el famoso arquitecto danés Bjarke Ingels ganó el concurso internacional para diseñar el edificio de la Comisión Europea en Cartuja, al que se trasladarán en 2027 los más de 400 investigadores del Joint Research Centre que trabajan en Sevilla ocupando en alquiler la mitad del inmueble que fue sede institucional de la Exposición Universal de 1992. Para materializar su vanguardista concepto de edificio-plaza capaz de ser autosuficiente generando la energía que necesita, ha contado con dos empresas andaluzas: HCP, de Málaga, y Argenia, de Sevilla.
José Malavé explica que «Bjarke Ingels Group eligió a HCP para trasladar su propuesta a un proyecto constructivo y que se implicara en la dirección arquitectónica, y a nosotros nos buscó para hacer la ingeniería de instalaciones, la ingeniería estructural, y la ingeniería de sostenibilidad, que es muy relevante en este edificio, tan singular y pionero. Ha sido un trabajo muy motivador, muy difícil, para convertir esas ideas experimentales en un proyecto de ejecución. Para nosotros, es un orgullo formar parte del equipo artífice de este edificio emblemático, que nos ha ayudado a crecer».
Argenia participará en la materialización del edificio de la Comisión Europea en Cartuja, estudio encabezado por el famoso arquitecto danés Bjarke Ingels, al que se trasladarán en 2027 los más de 400 investigadores del Joint Research Centre que trabajan en Sevilla ocupando en alquiler la mitad del inmueble que fue sede institucional de la Exposición Universal de 1992
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, califica a este edificio como referente de la New European Bauhaus, del urbanismo sostenible que aúna innovación y revitalización de la calidad de vida en las ciudades con criterios de sociabilidad. Su construcción está en marcha, el concurso para edificarlo lo ganó Grupo San José en candidatura conjunta con SEMI.
Argenia también siente orgullo de participar en la recuperación del Museo Arqueológico de Sevilla, en el que fue Pabellón de Bellas Artes para la Exposición Iberoamericana de 1929, diseñado por Aníbal González, y cuyo estado de conservación era deficiente. El Ministerio de Cultura, titular del edificio, eligió el proyecto de adecuación integral del edificio elaborado por el arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra. Ferrovial está ejecutando las obras y se prevé su reapertura para 2029, cuando se conmemorará el centenario de aquel hito en la historia contemporánea de la ciudad.
José Malavé resalta que «para Argenia es muy satisfactorio trabajar con Guillermo Vázquez Consuegra en un reto emblemático para Sevilla y técnicamente muy complicado, como es resolver lo concerniente a cimentación e instalaciones. Teniendo en cuenta el nivel de protección del edificio, y los imponderables estructurales que nos encontramos cuando fue vaciado por entero, hubo que darle múltiples vueltas para buscar soluciones a cuestiones que era imposible conocer de antemano por muchos estudios previos que se hicieron».
En Palmas Altas, Argenia ganó la licitación para la adaptación de los ocho edificios y su entorno. Fueron encargados por Abengoa en 2005 como paradigma de arquitectura sostenible, y realizados por un conjunto de estudios encabezado por los de Richard Rogers en Londres y Luis Vidal en Madrid. “Para presentarnos al concurso promovido por la Junta de Andalucía con el fin de darles nuevo uso como Ciudad de la Justicia, contactamos con Luis Vidal y Arquitectos para plantearles ir juntos a la convocatoria. Lo ganamos, y el proyecto ya está en fase ejecutiva”, indica José Malavé.
Para la Armada española en Rota
Hasta el 2018, Argenia solo trabajó con el sector privado. Para diversificar más su actividad, creó un departamento para concurrir a licitaciones de administraciones públicas. Actualmente, el 60% de su facturación procede de trabajos para empresas privadas y el 40% para el sector público.
En este ámbito, uno de los trabajos más singulares es la creación de un sistema de almacenamiento y distribución de combustible para todas las fragatas españolas de la base naval de Rota, independiente respecto al de la zona norteamericana de la base, que es el utilizado actualmente. Explica José Malavé que «hemos diseñado todo el proyecto de instalaciones, depósitos, logística, edificaciones. Es para nosotros una actuación muy singular, y teniendo en cuenta los altos niveles de seguridad que comporta. Es un proyecto que está ahora en proceso de licitación».
Por otro lado, en el área industrial, destacan sus trabajos para Moeve en Huelva, en partenariado con Ferrovial, tanto para el desarrollo estratégico del hidrógeno verde, como para el biocombustible denominado HVO, siglas en inglés de aceite vegetal hidrotratado, es un diésel renovable que se produce a partir de residuos orgánicos, como aceites de cocina usados y grasas animales.
Con ese tipo de experiencias, Argenia ha decidido crear departamentos de innovación. «Tenemos profesionales con gran experiencia en idear soluciones para procesos industriales, están aplicadas en fábricas, y nunca nos habíamos planteado intentar comercializarlas en cualquier parte del mundo». En paralelo, está poniendo en marcha una filial para crear soluciones con inteligencia artificial. Argenia es socio mayoritario y hay también dos socios de tecnología digital.
Fuente: El Correo de Andalucía
