- La operadora despliega una aplicación educativa para promover el razonamiento autónomo de los alumnos
Orange va a irrumpir en el mercado del desarrollo y distribución de inteligencia artificial con MentorIA, una aplicación de software diseñada para el entorno escolar. Con este movimiento, la multinacional de telecomunicaciones diversifica su negocio tradicional hacia los servicios digitales aplicados a la educación, compitiendo en el segmento de las herramientas de tecnología pedagógica (EdTech). La plataforma ha sido ideada por la firma especializada Humansdid y desarrollada tecnológicamente por la compañía española BQ, operando bajo el marco institucional y comercial de Orange.
El lanzamiento se produce en un contexto de debate sectorial sobre la denominada externalización cognitiva en las aulas, término que describe la tendencia de los estudiantes a delegar la resolución de tareas académicas en modelos de lenguaje generativo comercial. Según datos del sector, la integración sin filtro de sistemas de respuesta inmediata está afectando a la capacidad de razonamiento autónomo y comprensión lectora en mentes en etapa de formación. Ante esta coyuntura, la estrategia de Orange con MentorIA consiste en ofrecer un modelo de software que no compite con el rendimiento de respuesta directa, sino que restringe la entrega de soluciones finales.
En términos operativos, la aplicación utiliza una arquitectura conversacional basada en el método socrático. En lugar de generar textos completos o resolver ejercicios de forma automatizada, el motor de inteligencia artificial responde a las consultas del alumnado mediante la formulación de preguntas orientadoras, pistas contextuales y retos cognitivos. El objetivo técnico es obligar al usuario a completar el proceso deductivo por sus propios medios, utilizando la tecnología como una guía de apoyo en lugar de un sustituto del esfuerzo intelectual.
La solución está dirigida en su primera fase de despliegue a alumnos de 4º de Educación Secundaria Obligatoria (ESO), con contenidos adaptados a las asignaturas de Historia y Biología. La plataforma funciona dentro de un entorno digital cerrado y privado que no indexa datos en motores de búsqueda abiertos. La arquitectura de software cumple con la normativa europea de protección de datos personales de menores (RGPD) e incorpora un motor de personalización que ajusta el tono, el nivel de dificultad y la velocidad de la interacción en función de la edad y los patrones de uso registrados.
El despliegue comercial del proyecto ha comenzado con una prueba piloto inicial realizada en tres centros educativos de la Comunidad de Madrid. Tras la recogida de métricas de uso y la evaluación del rendimiento pedagógico en esta primera muestra, Orange ha iniciado la fase de captación de nuevos colegios públicos y privados para extender la prueba de campo. La compañía prevé utilizar los datos de esta segunda fase para escalar el servicio a un número mayor de materias académicas y evaluar su posterior comercialización regular dentro del catálogo de servicios digitales para instituciones educativas.
Fuentes del proyecto señalan que la viabilidad comercial y la penetración del producto dependerán de la validación por parte de las administraciones educativas y los equipos directivos de los centros, en un momento en que la regulación sobre el uso de dispositivos y software con inteligencia artificial en el ámbito escolar está siendo revisada por las autoridades sanitarias y de educación en España.
El modelo de distribución y control de la herramienta sitúa al estamento docente como el eje operativo del servicio. La aplicación permite al profesorado crear aulas virtuales, parametrizar los contenidos en función del currículo académico oficial de cada comunidad autónoma y realizar un seguimiento analítico del progreso individual. Los profesores no pueden intervenir de manera directa en el chat en tiempo real del estudiante, pero disponen de un panel de control que registra las interacciones, audita la calidad del razonamiento desplegado por el alumno y categoriza incidencias operativas bajo parámetros de tiempo, ubicación e identidad del usuario.
Fuente: Cinco Días
